Cada octubre, la Iglesia celebra con profunda devoción el Mes del Rosario, dedicado a honrar a la Virgen del Rosario, advocación que invita a meditar los misterios de la vida de Cristo junto a su Madre.
El 7 de octubre, día de la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario, los fieles conmemoran su poderosa intercesión en la victoria de Lepanto (1571), atribuida a la oración del Santo Rosario. Desde entonces, la Iglesia promueve este mes como tiempo de oración, reflexión y amor mariano.
En Guatemala, y especialmente en Quetzaltenango, octubre se vive con gran fervor: templos adornados, procesiones, rezos comunitarios y eucaristías en honor a la Virgen. Las familias se reúnen para rezar el Rosario, recordando que cada cuenta representa un acto de fe y una ofrenda de amor.
Celebrar el Mes del Rosario es renovar el compromiso con la oración y la paz interior. Al tomar el rosario en las manos, recordamos que María nos guía con ternura hacia su Hijo, siendo faro de esperanza, consuelo y fortaleza en nuestra vida cotidiana.
Rezar el Rosario es abrazar el corazón de la Madre para llegar al corazón del Hijo.